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Miércoles, 23 de Marzo de 2011

PROTOCOLO DE LA CEREMONIA

La boda es uno de los actos más solemnes y representativos en la vida de una persona y como tal se rige por la tradición y las costumbres.

ETIQUETA PARA LA CEREMONIA

Entrada de novio

El novio debe entrar a la iglesia a la hora que está escrita en la tarjeta de invitación a la ceremonia y no antes, pues la mayoría de los invitados llegan a la ceremonia faltando cinco o diez minutos y así el novio entrará a la iglesia a la vista de familiares e invitados.

El novio se parará en la puerta de la iglesia en compañía de su mamá o acudiente. En ese momento suena la música de entrada de novio y esperarán un minuto o más antes de caminar.

El novio debe estar a la derecha de su madre o acudiente y comienzan a caminar del brazo con pasos cortos y lentos pero continuos, dejándose llevar de la música que los guiará hasta el altar.

Cuando llegan al altar dan media vuelta girando la dama sobre si misma y el caballero, el novio hace el giro rodeándola en sentido contrario a las manecillas del reloj. Quedan de cara a la puerta de la iglesia, esperando la llegada de la novia.

Acomodación en el vehículo de la novia

La novia debe ir en el asiento trasero detrás del conductor, que es el puesto más seguro del vehículo.

Su señor padre al lado derecho.

Los niños pajes pueden ir en el mismo asiento sin estropear el vestido y maquillaje de la novia.

Es bien visto que los niños sean llevados a la iglesia en otro carro con sus padres o acudientes, niñeras, etc.

En el atrio y la comitiva.

La parada en el atrio antes de caminar debe ser larga incluso después de que la música de la Marcha comience a sonar.

La novia es tomada del brazo derecho por su padre y lleva el yugo en su mano izquierda con soltura a la altura de la cintura. Caballeros siempre al lado derecho, costumbre colombiana muy apreciada.

Los niños que hacen de pajes se sitúan delante de la novia y su padre, con buena distancia dejando espacio para ver el traje de la novia. Los niños hacen su propio papel sin interferir la atención de la entrada con la de la novia. Su vestuario debe ser de niños y su actuación como niños y no importa su orden de entrada, preferiblemente por estatura.

Los niños pajes entran precediendo la entrada de la novia y llegando al presbiterio a la altura de los reclinatorios, toman direcciones izquierda y derecha según esté planeado y van a sus bancas de niños, previamente asignadas.

Detrás de la novia su señora madre del brazo del padre del novio.

Hay novias que prefieren no tener comitiva e incluso no invitar pajecitos. Esto no es mal visto y depende del gusto para el mensaje gestual que se quiera expresar.

Igualmente hay novias que querrán entrar del brazo de su novio, pero el orgullo de un hombre es llevar su hija al altar, y este es su derecho y su deber, si está presente el padre de la novia.

La entrada de la novia

Una vez suene la marcha nupcial, el padre y la novia debe esperar unos instantes para que la atención se fije totalmente en ellos y luego empezar a caminar.

El paso debe ser corto, lento, continuo, elegante. Todas las miradas están sobre la novia y su señor padre y durante este procesional al son de la música de la gran marcha nupcial está sucediendo en la mente y en el corazón de la novia y de quienes la miran, toda su vida, desde niña hasta que llega al altar en compañía de su padre. Es un suceso capital interno y externo que “talla el alma”.

Es el momento máximo y la música debe estar a esa altura. Con la música cada paso del procesional debe ser anunciado, acompañado y dejar un eco para siempre.

La mirada del maestro de música estará sobre cada persona, cada movimiento, respiración, detalle que estén ocurriendo y su mano interpretando y dirigiendo la orquesta y coro.

No basta con “tocar” la marcha sino hacer de la marcha un reflejo de la entrada y de la vida de la novia. Por esto la marcha tampoco se podrá fragmentar ni tocar a medias o por pedazos.

Toda la música debe ser interpretada en vivo. Definitivamente no tienen cabida las pregrabaciones, pistas o secuencias por la imposibilidad de ellas de crear sobre el tiempo y el momento mismo del suceso de la boda, al vuelo. Usar pistas y pregrabaciones sería como “encender la radio” mientras la novia entra.

LA CEREMONIA DE LA LUZ
 

Esta ceremonia es válida para aquéllos que tengan una boda católica como a los que decidan una boda civil. Es una prática relativamente reciente, ya que se viene practicando desde hace una década aproximadamente, y viene a simbolizar la unión del novio y la novia en una sola persona, en el matrimonio.


La ubicación de la ceremonia de la Luz puede variar. En la boda religiosa, sería justo después del intercambio de los anillos.
Y, en la boda civil, hay dos momentos clave para hacerlo:
a) Justo después de que el oficiante pregunte: ¿Consientes en contraer matrimonio con... y efectivamente lo contraes en este acto?
b) O bien tras el intercambio de los anillos.

¿En qué consiste esta ceremonia?
Debes tener 3 velas: una grande, rodeada de dos más pequeñitas. Las velas pequeñas se pueden encender al llegar a la Iglesia o al lugar donde se oficie la boda civil. Primero el novio, y luego la novia, según vayan llegando. O también se pueden encender justo en el momento en el que hayas decido realizar la ceremonia de la luz, que consiste en que el novio y la novia toman cada uno su respectiva vela y, juntos, encienden la vela grande del centro. Mientras tanto, el oficiante de la ceremonia puede decir unas palabras explicando en qué consiste el ritual, con una música de fondo.

http://www.todamiboda.com/luzdelamor/

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